Una de las veces que se ha despertado y ha intentado abrir la puerta de su cuarto, casa o patio y esta o no abre o se le ha quedado la manija en la mano, significa que se ha quedado cerrado, ya que la puerta no va a abrir.
Existen varias formas para poder abrir una puerta que haya pasado por un problema de estos. Es necesario que cuente con un cuchillo, un cincel, un martillo o un destornillador con el que pueda trabajar sin ningún inconveniente, y que le asegure que no va a dañar la puerta, por lo que se recomienda tener paciencia y dejar el estrés que le haya provocado dicho inconveniente.

Primeramente debe estar tranquilo, porque cualquier golpe que dé puede provocar que se dañe o que le provoque algún daño a la puerta que va a abrir con este método.
Comience sacando el clavo de seguridad, de la primera bisagra hacia arriba con un ligero golpe. Normalmente, tiene que salir rápidamente, sino, siga dándole hasta que salga.
Proceder con el siguiente y luego con el de abajo. Es normal que las puertas lleven tres bisagras, más de aquí no.
Con una palanca o con un cuchillo, con cuidado de no cortarse, vaya tirando la puerta hacia atrás, poco a poco, para que no la maltrate o puede caerle de golpe y produzca que le dé un golpe.
Arreglar la cerradura y volver a poner la puerta en el lugar correspondiente, ajustando las bisagras con el clavo de seguridad y dándole suaves, pero firmes golpes.
Es recomendable que le dé mantenimiento a las bisagras y las cerraduras para que no le pase que alguna no quiera abrir de nuevo.