En alguna ocasión, has notado que te cuesta más introducir la llave en la cerradura de la puerta?, o ¿has tenido algún problema porque la llave no entraba o no giraba? A continuación vamos a hablaros de los problemas con cerraduras más habituales y cómo solucionarlos.

Si la llave está atascada tira con cuidado para no romper la llave dentro de la cerradura, y mueve-suavemente de lado a lado para extraerla.

Uno de los problemas más comunes suele ser que la llave no gira bien. Por ello, lo primero que tendremos que hacer será comprobar que la llave sea la correcta y esté en buen estado. En este punto vuelve a introducir la llave y procede a intentar accionar el pomo de la puerta, para ver si se puede abrir mediante este mecanismo combinado.

También puedes lubricar el conjunto, utilizando un spray de polvo de grafito que puedes encontrar en cualquier ferretería, para que engrase y facilite el mecanismo de acción.

Si la llave gira pero no funciona lo más probable es que algún mecanismo interno haya fallado y deberá llamar a un profesional cerrajero para que lo pueda solucionar de la mejor manera.

Si la llave no entra y es la correcta puede ser que se deba a varias aspectos. Primero, si la llave es una copia, comprueba que esta bien hecha y que no se hayan quedado restos metálicos en ella, lo mejor es que la lleve al establecimiento en el que el ha realizado.

Si es invierno quizás la cerradura este helada, por lo que procede a calentar la llave y ve introduciendo poco a poco la llave en la cerradura. Procede a repetir la operación tantas veces como sea necesario hasta que el hielo se haya fundido.

Si ninguno de los métodos propuestos funciona procede a llamar a un cerrajero, para que se solucione el problema de manera eficaz.