Son las menos susceptibles de ser abiertas, ya que sus cierres a presión ofrecen una gran resistencia. Sólo hay que comprobar que cierren correctamente y la hoja presione bien en el marco al cerrar. Si tiene una altura superior a 1’20m es recomendable colocar un tercer punto de cierre central, así como una tercera bisagra también central.
A las oscilobatientes es recomendable un mínimo de tres puntos de cierre, dos en el lateral y uno en la parte superior, así como un seguro antielevacion cuando está en la posición de basculante. A partir de 1’20m, como en las practicables, deben tener un tercer punto de cierre central. Estas ventanas no pueden disponer de una tercera bisagra central, así que a modo de seguridad y en esta posición, se incorporan unos cierres laterales.
Como en los cierres multipunto de las correderas, también cremonas por practicables y oscilobatientes, con un cierre de llave incorporado que bloquean el mecanismo, ideales también para la seguridad infantil.