Los primeros modelos de las cajas de seguridad, fueron creadas antes de la época medieval, donde los cofres de madera eran reforzados con barras de hierro martillado, una técnica realizada por razones estéticas.
Se llegaron a construir más de 1500 cajas fuertes a partir de madera, diseñadas y decoradas, con múltiples cerraduras o cerraduras ocultas.

La revolución de la caja fuerte, y el perfeccionamiento de las técnicas de la metalurgia, no comienza hasta el siglo XVII y XIX, donde la introducción del acero permitía una gran durabilidad, ya que eran resistentes al fuego.
Charles y Jeremías Chubb, unos hermanos ingleses, solicitaron la primera patente en 1835, donde con la tecnología de entonces, comenzaron a fabricar cajas fuertes a gran escala, en la fábrica donde 1.818 realizaban cerraduras.

Actualmente, y gracias a las nuevas tecnologías, se han fabricado nuevos sistemas cada vez más sofisticados y seguros en la protección contra los robos, como la instalación de cerraduras electrónicas de innumerables modelos.

Tipo.
Existen diferentes modelos de cajas de seguridad en el mercado, pero todas con el mismo objetivo, que es salvaguardar los documentos y material personal de valor.
Antes de adquirir una caja fuerte, es imprescindible que sepamos el contenido que queremos guardar, que tan importante es para nosotros, y sobre todo, donde vamos a colocarla.

-cajas empotradas.

Este tipo de cajas pueden colocar dentro de los armarios de doble fondo o en las paredes. Disponemos de cajas con apertura de llave, rueda o electrónicas.
Si decides para comprar este tipo de caja de seguridad, es importante que sepas que tienes que hacer obras para dejar el espacio necesario para colocarla.

-cajas camufladas.

Son las más solicitadas ya que pasan totalmente desapercibidas para los ladrones, ya que su frontal queda tapado después de un cuadro, espejo, o cualquier elemento que tengamos en casa, evitando ser vista en la primera.

-cajas ignífugas

Protegen tu documentación u objetos personales en caso de que se produjera un incendio ya que soportan altas temperaturas, resistiendo de 30 minutos hasta 2 horas, dependiendo del modelo.

Sistemas de cierre.

-Llaves.

Son los mecanismos más fáciles, ya que son accionados por llaves de doble paleta, de sierra, de puntos o la clave de gargantas.
Su apertura se basa en el accionamiento del mecanismo mediante el giro de la llave, abrir una caja fuerte con cerrajeros profesionales.

-Rueda.

Esta compuesta por una serie de discos en su interior, los cuales mediante giros a ambos lados y definidos por una llave se desbloquea y permite la apertura de la puerta.

-Combinación electrónica.

Tan sólo requieren de una clave numérica para desbloquear el mecanismo.
Estos sistemas de cierre ofrecen grandes ventajas a los usuarios ya que posibilita la gestión de usuarios, los cambios de clave o el bloqueo de horarios.
Actualmente hay cerraduras electrónicas que permite interactuar con la caja de seguridad a través del teléfono móvil, accediendo a sus opciones y configuraciones.