Quizás te preguntes sobre la necesidad de disponer de una cerradura que cuente de sistema antibumping incorporado para intentar prevenir el ataque de ladrones mediante este sistema. Si te estás haciendo esta pregunta la respuesta es un sí, un rotundo sí.

La respuesta a la pregunta anterior es que sí o sí debes tener una cerradura con mecanismo antibumping. Tienes que tener muy presente que el método del bumping es el método con diferencia más utilizado por los ladrones para intentar entrar en propiedad ajena.

En la actualidad, el bumping es el método por excelencia, un método que utilizan mucho los ladrones y que les permite entrar de una forma muy fácil en cualquier hogar y lugar que no tenga unas adecuadas cerraduras de protección y se puede decir que la más básica y esencial de todas ellas es la de tener una cerradura que incorpore el mecanismo para evitar el bumping, con ello no está solucionado, pero con ello empieza todo.

Con una cerradura antibumping estaré más protegido?

La seguridad es un conjunto de factores que conjugados adecuadamente aportan un determinado nivel de seguridad. La seguridad se puede decir que es un conjunto de capas que permiten tener una zona, un hogar o lo que sea más protegido y en consecuencia la respuesta más clara y rápida a la pregunta de si se estará más seguro con una cerradura la respuesta es que sí.

La respuesta más clara y rápida es que sí pero entendiendo siempre que la seguridad no es un objetivo final sino que es un camino que transcurrir y que la seguridad total no existe y que en consecuencia el que tendremos que hacer es poner siempre las máximas y mejores capas de seguridad posibles (y las cerraduras con mecanismo antibumping son una de ellas) pero nunca nos será suficiente con esta o con aquella capa de seguridad, serán el conjunto las que darán un conjunto -permítase la redundancia.

Dicho de otro modo lo anterior, muchas personas creen que la seguridad es algo estático que se consigue y punto y eso no es así. Con ello no se quiere decir que no se pueda vivir seguro o que no exista el concepto de seguridad. La seguridad lógica y evidentemente existe, pero nunca se podrá decir que está cien por ciento seguro, la seguridad máxima es un objetivo de perseguir, pero no la seguridad total ya que nadie ni nada la tiene.

Con la seguridad pasa lo mismo que con la felicidad, se trata de estar buscando siempre la felicidad y la seguridad y tener los máximos momentos de felicidad y seguridad, pero nunca se debe dar por conseguida la seguridad ni la felicidad total . Siempre se puede ser más feliz y siempre se puede estar más seguro.

Dicho esto y entendida la necesidad de visualizar la seguridad como un proceso y como un conjunto de capas podemos entrar en el asunto concreto en cuestión.

La cerradura antibumping es absolutamente necesaria pero también es necesario que esta cerradura incorpore mecanismo para evitar el ataque con ruiseñor, el mecanismo para evitar el ataque por palanca o que incorpore elemento de protección para evitar la extracción del bombín.

Todos los anteriores mecanismos de seguridad deben conformar por indispensable de la cerradura ideal para dotar a la puerta que protege de la máxima y de la mejor seguridad posible. Con ello no se conseguirá nunca la seguridad absoluta tal como se decía, pero sin duda también sí se conseguirá ponérselo muy difícil a los amantes de lo ajeno, los ladrones lo tendrán muy difícil para burlar la cerradura y adentrarse en el hogar.

Y, cuál es el motivo que impedirá que el sistema antibumping evite que el ladrón entre en el hogar si se ha dicho que ningún sistema es impenetrable al cien por cien? La respuesta es fácil: evita el robo por oportunidad.

Es cierto que ningún mecanismo es inviolable por completo, pero cada capa de seguridad mayor dificultad para el ladrón y la mayor dificultad para un ladrón supone que este le debe destinar más tiempo a entrar en la casa y no se lo puede ni quiere permitir.

Hay un pequeño número de profesionales del hampa que son capaces de atracar los sitios más seguros y insospechados del mundo, incluso los más custodiados y los fuertemente protegidos, ante esto no se puede hacer nada, no nos engañemos . Pero no nos engañemos tampoco: este número de ladrones preparados, profesionalizados y casi militarizados son una minoría muy minoritaria, la gran mayoría de ladrones ni son tan profesionales, ni tienen tantos recursos y lo único que buscan es encontrar el descuido o la oportunidad que se lo ponga más fácil para intentar actuar lo más rápidamente posible y que no les pillen con las manos en la masa.

Así, el gran valor de una cerradura antibumping es que retrasará en gran medida el tiempo que un ladrón común necesitará para violarla y entrar en el hogar. Siendo así, lo más común es que este ladrón ante el riesgo de tardar en entrar, ser pillado in fraganti y acabar con sus huesos en la cárcel intente buscar una cerradura que no le ofrezca tantos problemas y decida adentrarse a robar a otro sitio .

De manera general se puede decir que un ladrón considera que es una buena oportunidad entrar a robar en un hogar siempre que este robo no le cueste más de dos o tres minutos de hacerlo (entendiendo por ello desde el momento en que comienza intentar formar la cerradura hasta el momento en que la misma cede y tiene el mismo franqueado el paso, no el tiempo posterior de estar dentro del domicilio que también debe ser lo más mínimo posible), por eso si una cerradura consigue alargar este periodo más allá habrá conseguido desincentivar en su intento a un gran número de ladrones y las cerraduras antibumping lo hacen.

Son iguales todas las cerraduras antibumping?

No, todas las cerraduras antibumping no son iguales, todas pueden compartir una misma base de acción pero el grado de calidad, y por tanto de seguridad ofrecida por cada una de ellas, sin duda no es el mismo.

El método del bumping es uno, como consecuencia los sistemas antibumping son de la misma raíz para combatir el bumping pero como todo en la vida hay diferentes calidades y diferentes condicionantes en los productos que hace que sean unos mejores que otros.

De cerraduras que cuentan con el sistema antibumping hay de todas las gamas, desde las gamas más económicas que ofrecen un grado de seguridad muy limitado hasta las cerraduras de gama más alta que ofrecen una seguridad mucho más elevada. Un buen ejemplo de esto se encuentra en los pitones, no es lo mismo una cerradura de un único pitón, que una cerradura que pueda llegar a tener ocho pitones, ambas son cerraduras y el mecanismo es esencialmente el mismo pero la última de ellas ofrecerá mucha más seguridad que la primera llamada.

A grandes rasgos se puede decir que el binomio precio / seguridad es bastante ajustado, pero no es fiable cien por cien. Una cerradura, a priori, como más cara más segura es, pero siempre tenemos que asegurar que acertamos en la compra y que no compramos sólo marca o que no nos dan gato por liebre.

Sea como sea siempre deberíamos tener presente que invertir en seguridad es invertir en nuestra propia vida.

Recomendaciones para comprar la mejor cerradura antibumping

Tal como se indicaba el precio es una buena regla (a mayor precio mayor calidad, por tanto, a mayor calidad más seguridad), pero este parámetro no debe ser el único a tener en cuenta.

El primer consejo de tomar en consideración es que la cerradura que compramos debe aportar un nivel al menos igual o de forma ideal superior al ya preexistente.

Después, tal como se ha indicado en apartados anteriores, toda cerradura antibumping también debería tener mecanismos de seguridad adicionales como los ya mencionados anti-rotura o anti-extracción y también deberían ser anti-rotura y anti-taladro.

Y como consejo final para la adquisición de una cerradura antibumping que puede darse es que esta cerradura sea de un tipo de clave muy difícil de copiar o que no se pueda copiar. El duplicado de llaves es un grave problema que permite a muchos ladrones actuar impunemente de una forma fácil, cerraduras que no sean fáciles de copiar o que no se puedan copiar son una pieza indispensable de cualquier hogar y puerta que quería protegerse.