El ser humano lleva décadas y décadas buscando la manera de proteger sus hogares y negocios, así como los bienes materiales de su interior, por eso cada vez más ciudadanos, especialmente en las grandes ciudades, buscan la manera de poder proteger lo que más quieren y poder mantenerlo alejado de manos amantes de lo ajeno.

A medida que pasan los años, a medida que los robos y atracos desgraciadamente se van incrementando, son cada vez más las personas, las familias, las empresas, que quieren integrar en sus domicilios cerraduras que resulten complementarias a las ya existentes en sus puertas blindadas para añadir un plus de seguridad.

Mejorar la seguridad de los hogares y las empresas se ha vuelto indispensable en los tiempos que corren, ya que en los últimos tiempos han aumentado los robos perpetrados por oportunistas, rateros, asaltantes, y ladrones con una amplia experiencia.

Pero, ¿las cerraduras complementarias a las ya existentes son aconsejables? Realmente aumentan de mayor grado la seguridad de hogares y negocios? Si se encuentra dentro del gran grupo de personas que se ha decantado por aumentar la seguridad de su vivienda o empresa, le invitamos a seguir leyendo este contenido para que puedas comprobar cuál de todas las opciones es la más adecuada a tener en consideración.

Puedo instalar una cerradura en mi puerta blindada?

La respuesta es clara: si puede instalar una cerradura en una puerta blindada. Aunque si bien es cierto que se puede llevar a cabo este tipo de trabajos, también resulta indispensable dejar claro que no es lo más recomendable.

Y es que, aunque muchas personas puedan pensar, se trata de una cuestión mucho más psicológica que basada en la seguridad. Muchas son las personas que creen que la instalación de una cerradura en la puerta blindada podrá incrementar la seguridad de su hogar. Craso error.

En realidad, la instalación de una cerradura en una puerta blindada no suele aportar en la gran mayoría de casos un plus de seguridad ni consigue poner mucho más difícil a los casos el acceso a la vivienda o empresa que quiere proteger.

Lo verdaderamente importante a tener en cuenta es que la cerradura debe ser lo más segura posible, es decir, una cerradura que ofrezca las máximas garantías y facilite la sujeción de la puerta blindada, evitando errores que ningún tipo que puedan facilitar el acceso del ladrón o delincuente en el hogar o empresa. Pero, ¿cómo se puede garantizar que la cerradura cumpla realmente su función?

He poner un cerrojo a mi puerta blindada?

Poner un cerrojo acorazado en la puerta blindada de una vivienda o de un negocio no resulta lo más conveniente, ya que esto no aportará más seguridad real a aquellos lugares que más te importan o preocupan que su cerradura principal. Aunque sí es cierto que son muchas las personas que se sienten mucho más seguras y tranquilas instalando un cerrojo en la puerta blindada.

Pero con el tiempo ha quedado más que demostrado que esta ‘tranquilidad y seguridad’ son meramente psicológicas y no tanto a nivel real. Si bien es cierto que algunas de ellas, y según el cacao, pueden llegar a evitar que se produzca un robo o atraco, la gran mayoría de las veces no es así. Taladrar una puerta blindada no resulta nada aconsejable, ya que podría incluso llegar a dañarla.

La instalación de cerraduras en las puertas blindadas no resulta aconsejable ya que éstas se encuentran vacías en su interior. Los tornillos de las mismas no disponen de un punto de anclaje real, ya que el tornillo queda ligado a un pequeño panel de madera que tiene aproximadamente unos 4 mm. Esto significa que tan sólo con un fuerte golpe puede llegar a ser roto con bastante facilidad.

Si quieres instalar un cerrojo, en determinadas ocasiones usted podrá llegar sujetar 2 tornillos en la placa de metal de la puerta, lo que permitirá que el mismo cerrojo ofrezca algo más de seguridad, pero indudablemente no ofrecerá la seguridad necesaria que podría ofrecer con un anclaje correcto y en perfectas condiciones que contara con un total de 4 tornillos.

A todo esto hay que añadir que se debe tener en consideración que un ladrón que se atreva a realizar la apertura de una puerta blindada no es un ladrón cualquiera, es un ladrón con experiencia, preparación y especializado al que no le resultará complicado conseguir su objetivo, y es que una vez que haya conseguido forzar la puerta, un sencillo cerrojo no le supondrá ningún problema para poder acceder al interior de cualquier vivienda o negocio.

Y no es que se esté diciendo que los cerrojos no sirvan para nada, pero estos son básicamente aconsejables para las puertas que son macizas, es decir, para aquellas puertas que en su interior no se encuentran vacías, ya que de esta manera se garantiza una perfecta fijación y que el cerrojo pueda cumplir con su cometido sin problemas.

A las puertas macizas puede decirse que las cerraduras ofrecerán una mayor seguridad, evitando que se puedan producir los temidos robos, pero para ello es clave asegurarse de que verdaderamente no está vacía y es una puerta maciza.