De estética actual, ofrece innumerables acabados, es 100% reciclable y apenas necesita mantenimiento.

Características del Aluminio

Este tipo de ventana es menos común en las de madera o PVC, pero se trata de una clase resistente y de estética contemporánea. Además permiten grandes aberturas y superficies grandes de vidrio. Requieren de poco mantenimiento y son realmente duraderas, nos aseguraremos un acabado perfecto a lo largo de los años. Otra de sus cualidades es que no es oxidable y puedes personalizar el diseño de tu ventana del todo, podrá elegir un color para una parte y otro para la contra.

Dispondremos de diferentes colores y acabados para adaptar esta clase de ventana al estilo de nuestro hogar. Podremos generar grandes ventanales o ventanas correderas con este material. Las ventanas de aluminio cuentan con un precio muy asequible dentro de la oferta en otro tipo de materiales. Su diseño es moldeable y se podrán obtener diferentes formatos personalizados al gusto del cliente.

En contra del aluminio está su falicidad a la hora de picar o desmejorarse con posibles raspones o golpes. También habrá que tener en cuenta que a veces generan condensación y crearán gotas o vapor en los cristales de las ventanas de la casa.

Se trata de un material conductor, por lo que necesita de un no conductor entre sus perfiles para contrarrestar los cambios de temperatura. Su rendimiento térmico y acústico es bueno. Pero si que un dato a tener en cuenta es la naturaleza conductora del metal y sus efectos en el aislamiento térmico de nuestra vivienda. Este tipo de ventanas puede suponer una pérdida energética y económica si no contienen un bono no conductor que nos aísle de la temperatura exterior.

En el caso de obtener unas buenas ventanas de aluminio los beneficios serán notables. Ahorro energético de las ventanas de aluminio según su clase:

Corredera: 15% de ahorro energético.

Abatible: 20% de ahorro energético.

Ruptura puente térmico, abatible: 40% de ahorro energético.