Expondremos en este artículo el coste que puede suponer modificar la cerradura por uno mismo. Evidentemente, los importes que aquí se facilitarán resultan aproximados pues dar unos importes exactos resulta tarea casi imposible ya que hay una gran cantidad de variables que no permiten dar una tarifa exacta dado que según los materiales concretos que se compren, donde se compren, las tarifas que existan, etc., finalmente determinará un precio concreto u otro.

¿Cuál es el precio de cambiar una cerradura?

A modo orientativo, se puede decir que el coste de cambiar una cerradura básica puede oscilar entre los 80 y los 100 €. Tal como se indica este es un importe aproximado y es el precio por una cerradura muy esencial, si lo que se busca es poner una cerradura de calidad y que ofrezca un buen nivel de seguridad el precio se podrá levantar hasta alrededor de los 200 € .

Por supuesto, si se quiere máxima seguridad y se quiere instalar una cerradura que sea adecuada para una puerta que sea acorazada o blindada entonces la cerradura puede llegar a un precio de unos 300 €.

Todas las tarifas anteriores responden, tal como ya se ha mencionado, a múltiples variables. Una de las variables determinantes es el importe mismo de la cerradura, la calidad de la misma, los materiales, los sistemas de seguridad que incorpore marcarán el precio de la misma por esta variable pero luego también está la variable del coste del cerrajero que deberá de instalar esta cerradura.

Así, bien puede decirse que el coste total de instalación de una cerradura será la suma del coste de la pieza en sí misma, más el coste de la mano de obra para instalarla, es decir, el coste del cerrajero que vendrá a ponernos la misma.

El coste del cerrajero también dependerá mucho mucho del cerrajero concreto contratado, y es que como en todos los servicios del mercado que se ofrecen libremente una inmensa oferta y, en consecuencia, hay cerrajeros que ofrecen unas tarifas y otras que ofrecen tarifas muy diferentes a las primeras.

No hay tarifa buena ni mala, lo importante es elegir al mejor cerrajero, a un cerrajero que ofrezca la calidad adecuada con independencia de si se trata del cerrajero más barato o del cerrajero más caro. Contratar un cerrajero extremadamente barato sin duda no garantiza un buen servicio y puede suponer un riesgo, pero lanzarse irracionalmente al cerrajero más caro tampoco supone ninguna garantía de tener la mejor calidad, por eso siempre hay que ponderar y saber escoger a un cerrajero más allá del precio.

Así, el precio de un cerrajero debe ser una variable que nos ayude a seleccionar el mismo, pero no deberá resultar la variable más determinante para ello. Ahora bien, como resulta obvio siempre resulta interesante en que horquilla aproximada de precios podemos movernos para realizar un acercamiento que nos permita prever y planificar lo que nos costará el servicio de un cerrajero que venga a poner una cerradura.

El coste de un cerrajero será muy diferente, normalmente, en un cerrajero 24 horas o bien si es un cerrajero que ofrece un servicio convencional, en horarios laborables convencionales y no servicios de urgencia.

El anterior tampoco supone una variable exacta pues dependerá mucho del cerrajero, ya que, si bien es cierto que los primeros suelen ofrecer unas tarifas más elevadas que los segundos, dependerá del cerrajero concreto y la diferencia -de existir- también dependerá del cerrajero a concreto de que se trate.

Ahora bien, que no se pueda ofrecer un importe exacto no quiere decir que no se pueda ofrecer una horquilla del importe que puede cobrarnos un cerrajero para montar una cerradura. Así, la tarifa de un cerrajero para montar una cerradura estándar puede rondar los 90 €. Obviamente este es un precio base, luego a mayor complejidad de la instalación -y dependiendo de los matices que el cerrajero pueda trobaran- el importe final puede ser uno u otro.

Obviamente, antes de llamar a un cerrajero en concreto para que nos instale la cerradura si disponemos de tiempo para cambiar la cerradura el ideal puede ser llamar a diferentes opciones para poder comprobar la opción que nos interesa más, así nos podremos asegurar los diferentes precios que nos ofrecen, de las diferentes sensaciones de calidad que nos aportan, etc.

Evidentemente, también lo anterior no siempre será posible, ya que si nos encontramos ante una emergencia de tener que cambiar por haber perdido las llaves o, por ejemplo, para que nos hayan robado las mismas, entonces no existirá tanto tiempo para pensarse a que cerrajero contratar pues urgir contratar a uno, pero incluso en estos casos siempre hay que mantener la cabeza fría para saber buscar a un cerrajero adecuado.

Cuando he cambiar una cerradura?

Las cerraduras son un tipo de producto que tiene una cierta longevidad, pero evidentemente no son eternas. Es más, aunque técnicamente muchas cerraduras podrían aguantar algunos años más resulta recomendable que las mismas sean igualmente cambiadas pasadas al cabo de unos pocos años de su instalación.

Lo anterior es así ya que las tecnologías avanzan, también avanzan las técnicas de los ladrones para esquivar las medidas de seguridad de las cerraduras y por eso es importante ir las actualizando para disponer siempre de las cerraduras con los mejores avances técnicos, con las mayores medidas de seguridad y en consecuencia disponer siempre de las cerraduras menos vulnerables posibles.

Cuanto más vieja sea una cerradura más fácil lo tendrá un ladrón para atacarla y entrar a robar en el domicilio. Lógicamente, este tampoco es un axioma exacto ni una ciencia exacta, pero como norma general es una regla muy fiable para el anteriormente mencionado y también por el mismo desgaste mecánico y / o funcional global que va sufriendo una cerradura con el pago del tiempo.

Un buen período de tiempo para cambiar una cerradura puede ser un lustro, es decir unos cinco años es un buen plazo de durabilidad que puede tener una cerradura. Obvia y evidentemente, también este plazo no servirá de nada en los supuestos en los que se hayan perdido las llaves o nos las hayan robado ya que en estos casos la cerradura tendrá que cambiar inmediatamente.

Alargar los plazos anteriores puede suponer un riesgo muy grave en el caso de pérdida o robo de llaves y en el supuesto de pérdida de seguridad o de funcionalidad es importante no dejar pasar el tiempo pues un problema que inicialmente puede parecer pequeño como puede ser la pérdida de fineza en el funcionamiento de la cerradura puede acabar con una cerradura atascada que nos deje entrar en el hogar y que nos obligue a llamar a un cerrajero 24 horas para que abra de urgencia la puerta con el coste que ello conlleva y vernos además entonces a cambiar precipitadamente la cerradura.