Como cualquier otro sector, el sector de la cerrajería también se ve afectado por un grado de intrusismo, como en otras profesiones hay presuntos profesionales que se hacen pasar por auténticos profesionales cuando en realidad para nada lo son.

Una de las principales características de este tipo de cerrajeros es que ofrecen muy malos servicios y solicitan importes muy elevados para estos. Resultan fácilmente reconocibles ya que ofrecen una pericia profesional nefasta y siempre pretenden sacar el máximo dinero posible. Para evitar caer en las garras de estos estafadores un proceso de pequeña investigación previa resulta necesario.

¿Por qué hay cerrajeros estafadores?

Hay cerrajeros estafadores porque como en cualquier otra profesión siempre hay personas desaprensivas que se intentan aprovechar de la necesidad ajena para intentar sacarlos el dinero, y no hay mejor forma de intentar sacarlos dinero de una forma poco sospechosa de hacerse pasar por un profesional de un determinado ámbito que les ofrece sus servicios.

Hay profesionales que no están dados de alta de dos tipos: por un lado se encuentran los profesionales que no están dados de alta de sus obligaciones administrativas con el fisco, la seguridad social y donde corresponda pero que realmente ofrecen un buen servicio y no tienen ninguna intención de causar ningún tipo de perjuicio. Y, después, por otra parte, están las personas que directamente quieren hacerse pasar por profesionales cuando no tienen ni idea de esto, el auténtico peligro está en estos últimos.

El de los primeros no es correcto y si, por ejemplo, se niegan a hacer una factura no se podrá tener derecho a la indemnización del seguro que pueda corresponder si este servicio estaba cubierto por alguna póliza que se tenga ni se tendrá derecho a la garantía como usuarios y consumidores, pero en realidad el daño que causarán es poco o nulo, ya que ellos desarrollarán el servicio de una manera profesional y con conocimiento de causa aunque no estén dados los mismos de alta.

Ahora bien el del segundo de los supuestos sí resulta absolutamente peligroso y perjudicial, ya que si se tiene la desgracia de caer en las garras de uno de ellos ya no sólo es más que posible que se nieguen a hacer una factura oficial ( nada que no lleve el IVA, ponga factura y tenga todos los datos es factura en sí misma, como mucho será un recibo que no servirá de nada, pero factura -aunque muchos lo piensen y otros intenten hacer creer lo contrario- no lo es), sino que además el servicio lo desarrollarán en precarias condiciones, sin conocimiento y el daño y destrozos que pueden causar son enormes y, además querrán cobrar más que ningún otro.

Uno de los modus operandi de este tipo de cerrajeros fraudulentos es el poner directamente publicidad en las puertas y persianas de sus potenciales clientes, de las potenciales víctimas, de usted. Todo esto con la esperanza de que un momento de necesidad la persona no se detenga a pensar y llame a este número de teléfono para poder tener al cerrajero lo más rápido posible.

¿Cómo saber que un cerrajero esta capacidad como profesional

Un cerrajero profesional se caracteriza normalmente por tener un número de teléfono y una dirección postal válida, que no pueda dar una dirección verificable y un número de teléfono es directamente sospechoso de ofrecer sus servicios de una manera irregular, cuando no directamente fraudulenta.

Por ello una rápida búsqueda por Internet de los datos conocidos o facilitados sobre el presunto cerrajero puede orientarnos mucho al respecto. Del mismo modo, mirar si hay otras opiniones o datos de clientes, u otros, relacionados con el mismo en la red, también podrá sernos muy de ayuda.

El cerrajero debería tener una buena oferta de servicios

Otro de los aspectos que pueden hacer sospechar que nos encontramos ante un cerrajero fraudulento es que el mismo sólo ofrezca, por ejemplo, el servicio de apertura de cerraduras. Normalmente un buen cerrajero ofrecerá un amplio abanico de servicios que cubrirán todo el espectro del ámbito de la cerrajería.

Así, un cerrajero profesional podrá ser capaz ya no sólo de realizar la apertura de una puerta, sino que también será capaz de, por ejemplo, arreglar y cambiar persianas, instale • lar variados sistemas de seguridad y un largo etcétera de servicios que tengan que ver con su profesión.

Una buena manera de averiguar el nivel de servicios que una determinada cerrajería pasa por visitar su página web (si dispone de ella, y de no disponer otro motivo para la desconfianza) y comprobar toda la variedad de servicios que ofrece, cuando más completa sea la oferta de servicios que se puede ver que ofrece menos sospechosa será de ofrecer sus servicios de forma fraudulenta. Esta no es una máxima infalible obviamente, como no es infalible otra máxima ni casi nada en la vida, pero es otra gran línea orientativa.

Averiguar si tiene un certificado de calidad

Para el ejercicio de la profesión de cerrajero no se requiere colegiación alguna de forma obligatoria como sí ocurre en otras profesiones, esto provoca que el intrusismo en el sector de la cerrajería que haya un número de intrusismo mayor que en otros profesionales que resulten legalmente reguladas con relación a su acceso y ejercicio.

Pero que no haya una regulación legal específica para el acceso y el ejercicio en la profesión no quiere decir que no haya certificaciones que demuestren que estamos ante empresas y cerrajeros fiables. Estas certificaciones se crean específicamente con este objetivo, el de certificar las mismas que nos encontramos ante empresas respetables y profesionales auténticos.

Obviamente también en el ramo de las certificaciones pueden existir importantes falsedades y algunas empresas y cerrajeros pueden utilizar nombres que en apariencia son muy importantes y de asociaciones y entidades acreditadoras que parecen de gran relevancia pero que en realidad no existen o no significan nada o no suponen el que han de suponer.

Así, cuando se habla de certificaciones debe hablarse de certificaciones de calidad otorgadas y supervisadas por organismos y entidades respetables. Sin duda una de las mejores certificaciones que puede tener una empresa de cerrajería es la certificación otorgada por la Unión de Cerrajeros de Seguridad, está certificación conocida como UCES es una de las más importante y relevantes que una empresa puede tener.

Otras de las mejores certificaciones que las cerrajerías pueden tener son las que otorgan los organismos oficiales de Consumo a través de su sistema de arbitraje, la otorgada por Lock Security Cerrajeros o si nos centráramos únicamente en la Comunidad de Madrid la facilitada por Asmace.

Deberían ofrecer presupuesto sin compromiso

Todo cliente quiere saber antes de contratar los servicios “que mal debe morir”, es decir cuánto le subirá la factura de la reparación, a veces por la propia idiosincrasia del servicio puede que no sea posible realizar un presupuesto exacto, pero hasta aun en estos casos debe ser posible realizar un presupuesto aproximado.

De entrada, ya se debería desestimar cualquier empresa que no quiera hacer un presupuesto para un servicio que se le pida, ya que toda empresa debe ser capaz de ofrecer gratuitamente un presupuesto con el importe exacto, o el más exacto posible (y definiendo detalladamente las potenciales variaciones que pueden existir).

Pero es que además ya no sólo debería desestimar directamente a una empresa que no quiera hacer un presupuesto para un mero tema de dignidad como cliente para la atención recibida, también debería desestimar ya que supone un riesgo llegado el momento de pagar la factura ya que nos podrán cobrar lo que quieran y no podremos alegar nada y porque muy probablemente nos encontraremos ante un mal cerrajero o directamente ante un cerrajero fraudulento.

Obviamente no todos los cerrajeros fraudulentos se niegan a realizar presupuesto, muchos lo harán y luego el servicio que prestarán será horrible, pero que se nieguen a hacerlo será otro síntoma de ante quien podemos realmente encontrarnos.

Además, debe tenerse muy presente que, como norma general, pocas, por no decir casi ninguna empresa de cerrajería solvente y de cerrajero respetable se negará a hacer un presupuesto previo a la prestación del servicio y de hacerlo de forma gratuita.

También se puede destacar la intuición, sí la intuición. Obviamente, no siempre deberás dejarte guiar por la misma, pero siempre deberías aplicar aquella máxima que índica algo así como que, si algo parece probablemente sospechoso, lo será.

Así, si ves que la empresa o cerrajero al que has llamado o por la o el que te has interesado en sus servicios en primer lugar voces que por cualquier momento finalmente no te genera la confianza que esperabas o ves algo que no te gusta y disgusta no temas a acudir a cualquier otro profesional solicitar presupuesto y contratar los servicios.

En definitiva, el riesgo cero no existe en nada, pero puedes acercar lo máximo posible al mismo a través de aplicar una serie de precauciones y de aplicar muy mucho el sentido común.