¿Quieres mejorar la seguridad de tu casa? Antes de elegir el tipo de puerta que necesitas, debes asegurarte de las características que más se adaptan a tu situación. Tienes que tener en cuenta si tu vivienda es interior, como puede ser el piso de un edificio, o exterior, como un chalet. Si te encuentras en este último caso, tu puerta debe tener un extra de seguridad y un acabado resistente a la intemperie.

Una vez determinado si necesitas una puerta de entrada interior o exterior, ya puedes valorar otras características como el color, el diseño y el grado de seguridad que pueden aportar a tu casa, dependiendo de si es acorazada, blindada, metálicos, de chapa, de madera maciza o de PVC.

Te explicamos cómo instalar una puerta de entrada acorazada para mejorar la seguridad de tu casa.

Materiales necesarios

Para instalar una puerta metálica necesitará los siguientes materiales:

Puerta acorazada.
Pom, mirilla y manivela.
Escayola y cemento.
Estopa.
Tapajuntas.
Adhesivo de montaje.

Paso a paso para colocar una puerta metálica

Ante todo, hay que comprobar la medida del hueco en el que colocaremos la puerta.
Desplegar las garras que van atornilladas en la parte superior del marco, así como los que van situados en la parte exterior.
Colocamos la puerta en el vacío y marcamos la posición de las garras en la pared.
Abrimos los correspondientes huecos. Para ello nos ayudamos con martillo y cincel.
Con el cemento, fijamos las garras en los huecos. Cuando esté todo completamente seco, accionamos la cerradura y abrimos la puerta.
Para accionar el cortavientos, regulamos el pívot que aparece por un orificio situado en la parte baja del lateral de las bisagras.
Poner el pomo y la mirilla.
Finalmente, colocar las tapitas decorativas alrededor del marco.