Las facturas son importantísimas para cualquier negocio, también para un autónomo. Hay que tener en cuenta que estas facturas, además de ser obligadas, son la mejor herramienta a la hora de llevar un control de las transacciones y las prestaciones de un servicio en caso de que tengamos cualquier problema jurídico o con Hacienda. Sin embargo, hay que matizar, ya que para ser sincero, el autónomo no está siempre obligado a presentar facturas. Eso sí, no son muchos los casos y son bastante concretos, de modo que, si no quieres caer en un error que te pueda meter en un buen lío, infórmate bien.

Operaciones exentas de IVA

Para empezar, el autónomo no está obligado a presentar factura de todas aquellas operaciones exentas de IVA. Estas operaciones se corresponden con las que regula el artículo 20 de la Ley 37/1992 de 28 de diciembre. Entre ellas, se pueden destacar las operaciones de prestación de servicios gratuitos como muestras sin valor comercial estimable. También los servicios de demostración, entregas de bienes realizados de forma directa por las administraciones públicas en la que no se encuentre contraprestación o ninguna concesión y autorizaciones de carácter administrativo.

En este grupo también se podrían incluir las transacciones relacionadas con hospitalización y sanidad que se encuentren exentas de IVA. También estaría en este grupo los servicios de trabajo prestados por funcionarios de las Administraciones Públicas y trabajadores por cuenta ajena; también los realizados por sus socios a su propia cooperativa de trabajo y en las otras cooperativas.

Operaciones con previa autorización de Hacienda

Otros casos son aquellos en los que, para evitar alteraciones en actividades empresariales o profesionales, el Departamento de Gestión Tributaria de la AEAT autoriza excepciones relacionadas con otros profesionales, empresas o sectores.

Régimen especial del recargo de equivalencia

Hay otra opción aceptada por la Agencia Tributaria. Una opción que permite al autónomo olvidarse de la contabilidad del IVA, siempre que se ingrese más dinero a Hacienda. Esta modalidad se llama recargo de equivalencia. A ella se pueden acoger los comercios minoristas que actúan de intermediarios para la venta de productos al público.

En actividades acogidas al régimen especial de Agricultura, Ganadería y Pesca

En este punto, la Agencia Tributaria establece que los autónomos no estarán obligados a expedir un recibo, por el reintegro de la compensación si, a su vez, han adquirido los bienes o servicios a empresarios o profesionales acogidos a este régimen especial.

Actividades acogidas al régimen simplificado del IVA

Tampoco estarán obligadas las actividades acogidas al régimen simplificado del IVA, exceptuando aquellas situaciones en que la determinación de las cuotas devengadas se efectúe teniendo en cuenta el volumen de ingresos que sean transmisiones de activos fijos materiales o inmateriales. En este caso sí que será necesario emitir factura.

En las operaciones financieras y de seguros

En este tipo de operaciones no será necesario emitir una factura. Sin embargo, hay que contemplar la excepción de las operaciones sujetas y no exentas localizadas en el Territorio de Aplicación del Impuesto (Península y Baleares) o en otro estado miembro.

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