Mediante el Real Decreto 1462/2018, se fija la nueva cuantía que debe regir, a partir del pasado 1 de enero, tanto para trabajadores fijos como para eventuales o temporales, así como para los empleados del hogar, en relación con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Este nuevo importe, que asciende a 900 euros, supone un incremento del 22,3% respecto de la cantidad vigente durante el año 2018, todo ello con el objetivo por parte del Gobierno Central de garantizar el derecho de los trabajadores a una remuneración equitativa y suficiente, de acuerdo con los umbrales establecidos por el Comité Europeo de Derechos Sociales.

Para aplicar este incremento, hay que seguir las siguientes premisas:

La revisión del SMI no afecta ni la estructura ni la cuantía de los salarios profesionales que percibían los trabajadores, siempre que estos fueran, en cómputo anual, superiores a 12.600 euros (900 x 14).
Las percepciones son compensables con los ingresos que percibían los trabajadores anualmente a jornada completa, de acuerdo con las normas legales o convencionales y contratos de trabajo, los cuales seguirán vigentes de acuerdo con los términos anteriores, y se modificará únicamente lo necesario para asegurar la percepción de la cantidad en cómputo anual mencionada anteriormente.
Asimismo, y en referencia a los trabajadores temporales y eventuales que desarrollen funciones en una misma empresa durante un periodo inferior a 120 días, se debe tener en cuenta lo siguiente:

Domingos, festivos y pagas extraordinarias: tienen derecho a percibir la parte proporcional, teniendo en cuenta el importe mensual.
Vacaciones: tienen derecho a percibir la parte proporcional, cuando el tiempo de disfrute de las vacaciones no llegue a coincidir con la vigencia del contrato.
Por último, el nuevo SMI no será de aplicación cuando contratos y pactos privados vigentes utilicen el SMI como referencia a cualquier efecto, salvo pacto en contrario.