PIMEC alerta de que los precios de electricidad que pagan pymes y autónomos en Cataluña son un 36% más altos que en el resto de Europa.

Además, en España, la distancia de precios entre el consumidor de electricidad más pequeño y el consumidor más grande es la más alta de Europa, una relación que viene a ser de uno a cuatro Barcelona, ​​10 de julio de 2019. las empresas en España siguen pagando la electricidad más cara de Europa. Así lo recoge el informe ‘Precios de la electricidad en Europa, comparados, 2014-18’ que ha publicado el Observatorio de la pyme, que analiza los precios de la electricidad que pagan las empresas de 26 países europeos con datos de Eurostat. El documento se centra en el año 2018, analiza el periodo 2.014-2.018 y distingue los niveles de consumo y los precios correspondientes. Los datos muestran el gran diferencial de precios que pagan las empresas que consumen menos electricidad respecto de las que consumen más. Los 26,49 céntimos que los consumidores han pagado en 2018 de menos de 20 MWh contrastan con los 7,77 céntimos de las empresas con un consumo de entre 20.000 y 70.000MWh, prácticamente una cuarta parte de lo que pagan las empresas pequeñas consumidoras. Evolución de los precios en España Es en España donde las empresas menos consumidoras de electricidad (<20MWh), es decir, pymes y autónomos, son las que paga más por ella de toda Europa. Asimismo, la distancia de precios entre el consumidor de electricidad más pequeño y el consumidor más grande es la más alta de Europa. De hecho, aunque los precios mostraban una tendencia a la baja entre 2014 y 2017, el año 2018 han aumentado, principalmente en los niveles más bajos de consumo. En el informe también se establecen comparativas de España con países individualmente y agrupados por las economías más grandes (4 países); las economías pequeñas avanzadas (8 países) y las economías europeas menos desarrolladas (13 países). Para las empresas de menos de 20 MWh de consumo, pymes y autónomos, los precios que se pagan en España son un 36% más altos que la media de las economías grandes, un 87% más altos que la media de las economías pequeñas avanzadas y un 79% más altos que la media de las economías menos desarrolladas.