Historia de la cerrajería, desde la forja y el hierro hasta las tecnologías de siglo XXI

La evolución de la cerrajería apasiona profesionales y aficionados que admiran un oficio en continua revolución.

La cerrajería nació como un oficio dedicado a reparar y mantener candados, cerraduras o cerrojos. Hoy, sin embargo, sus aplicaciones también pueden ser totalmente diferentes y las empresas especialistas en este sector ofrecen servicios tan innovadores como la apertura de puertas con el móvil, etcétera. La modernización de la sociedad ha llevado a la modernización de sus oficios y, sin duda, la cerrajería no se ha quedado para nada atrás.

Para muchos, el oficio de la cerrajería es considerado un arte y, mayoritariamente, se transmite de generación en generación por herencia familiar. No obstante, también es cierto que actualmente muchos aprenden a ser cerrajeros en escuelas técnicas, con manuales, guías o cursos. La combinación de las innovaciones tecnológicas y la tradición artesanal hacen que sea un oficio muy preciado y querido entre la sociedad.

Si bien la cerrajería no tiene un origen histórico claro y determinado, su oficio es sorprendentemente antiguo lugar que proviene de la invención de la cerradura que se atribuye a los egipcios y los chinos. Durante mucho tiempo la diferencia entre cerrajero y herrero no era clara y sólo se conocían, mayoritariamente, a los herreros ya que trabajaban tanto con cerraduras como con todo tipo de metales y sus aplicaciones. El nacimiento de la cerrajería como oficio independiente y reconocido se relaciona con la invención de la forja para fundir y moldear el hierro.

Aunque el inicio histórico datado del oficio esté en duda, pocos ponen entredicho la relevancia de esta actividad económica en la historia de las sociedades. La preocupación por la seguridad es intrínseca a la naturaleza humana y los hombres y mujeres siempre hemos buscado la protección de saber que nuestras propiedades están bajo llave.

Durante la Edad Media, las cerraduras no eran sólo objeto de protección sino un símbolo entre los ciudadanos por lo que los artesanos las hacían lucir elegantes esculpiendo relieves y pequeños detalles. Más adelante, la prioridad cambió de la belleza a la máxima protección posible y se fueron diseñando diferentes medidas de seguridad complementarias que han llevado el oficio a el nivel de sofisticación actual.

Actualmente, la cerrajería mantiene las mejores partes de su tradición a la vez que ofrece las novedades e innovaciones propias de siglo XXI. Desde la apertura de coches y cajas fuertes hasta la instalación de cerraduras, son muchos los servicios que una buena empresa cerrajeros puede ofrecer. Los cerrajeros ya no sólo hacen llaves físicas sino que trabajan en los componentes electrónicos de las claves a distancia de coches, así como también solucionan casos de pérdida de llaves electrónicas.

Hoy es más accesible que nunca tener cerraduras con apertura biométrica y cerradura electrónica o cerraduras que puedes abrir con el móvil. Contar con los mejores profesionales te permite estar atento a las últimas innovaciones del sector y seguir con las mejores de las tradiciones.