En verano los mecanismos cierrapuertas cobran una especial importancia por su utilidad en la seguridad de los accesos y la conservación de la aclimatación de las estancias en las que dan paso. Los mecanismos cierrapuertas posibilitan que la puerta se cierre automáticamente y evitan los portazos. También hay modelos que disponen de un retenedor, como el cierrapuertas JUSTOR 12-rl, que permiten, por ejemplo, ventilar estancias sin tener problemas con la corriente. Entre la gama de aparatos que cumplen esta función, encontramos las bisagras con muelle de retorno, pernos con muelle de retorno, muelles brazo, retenedores y, propiamente, los cierrapuertas, de los que hablaremos a continuación.

Entender la necesidad permite elegir el idóneo

Aspectos a tener en cuenta al escoger un cierrapuertas: La eficiencia, sobre todo en la fase inicial de la empuje, cuando la fuerza de accionamiento requerida es mayor, hay que asegurarse de que presente la mejor facilidad de apertura posible. La regulación de la velocidad y potencia de cierre. Tengamos en cuenta en función del uso o ubicación de la puerta. Recomendable sobre todo para puertas de mucho tráfico. La elección del mecanismo depende de las características de la puerta y de la función que se necesita que cumpla. En general, sus dimensiones reducidas permiten la instalación en cualquier tipo de puerta. Aspecto: compacto y estético. Integrado en el conjunto del acceso. Sólo se emplean en puertas abatibles (no de vaivén). Siempre comprobar que el mecanismo elegido es capaz de soportar el peso y las dimensiones de la puerta.

Tengamos en cuenta que además existen normativas aplicables a la obligatoriedad de la instalación de estos mecanismos en edificios y locales que tengan acceso a la calle.

En el BOE podemos leer algunos requerimientos: Transcripción del apartado TE 3.8.4 – Apertura de puertas: ‘Los edificios y locales con acceso desde la calle dispondrán de un sistema de cierre de puertas adecuado, el cual puede consistir en un sencillo brazo de cierre automático de las puertas, para impedir que estas permanezcan abiertas permanentemente, con el consiguiente derroche energético por las pérdidas de energía en el exterior, cuando para ello se requiera consumo de energía convencional para la generación de calor y frío por parte de los sistemas de calefacción y refrigeración. ‘De eso, por ejemplo, se deduce la importancia de elegir un cierrapuertas adecuado en casos tan frecuentes como la de adecuar el acceso a un local comercial o una finca urbana, donde el dueño o la comunidad de vecinos deben ser convenientemente asesorados por un profesional sobre la importancia de este elemento.

Funciones y características de los cierrapuertas

Hay que conocer bien la función de cada componente de estos aparatos para escoger el mejor modelo para cada instalación y obtener las mejores prestaciones.

Extensión articulable. La pieza más visible de un cierrapuertas. Su función consiste en proporcionar un ángulo de apertura y de cierre. En parte, las bisagras de la puerta ejercen esta función, pero, obviamente, aunque proporciona un ángulo de apertura, no cierran la puerta a la mayoría de casos.

Barra deslizante.

Suele formar parte de los cierrapuertas más sencillos, aquellos que apenas son articulables y no tienen retenedor. La barra se desliza por un pasador e incorpora un muelle que hace cerrar la puerta. Suele instalarse en puertas ligeras.

Retenedor

. No es obligatorio en los cierrapuertas pero los más sofisticados los incorporan. Es el elemento que se encarga de ejecutar un movimiento de cierre controlado.

Válvulas de control

.Sirven para controlar la velocidad de cierre y del golpe final. Se diferencian el retenedor en que estas válvulas Decelia el movimiento de cierre de forma progresiva y el retenedor lo hace de manera más rápida.

Sistema piñon cremallera.

Es el mecanismo que une el brazo articulado con la parte fija en la puerta, y su nexo de unión. Cuanto más sofisticado sea este mecanismo, mejor y más limpio será el recorrido del cierrapuertas.

Recubrimiento

.

En general, de metal lacado o inoxidable, reviste todo el mecanismo de piñón cremallera junto con el brazo articulado.

Para ilustrar la integración y características de estos elementos os proponemos a continuación tres eficaces soluciones con las que cubrir una amplia diversidad de situaciones.

cierrapuertas DRM-TS68-C

Cierrapuertas para puertas normales con regulación de golpe final mediante válvula. Con el TS 68, DORMA ha desarrollado un cierrapuertas económico que puede ser utilizado universalmente en todo tipo de puertas estándar. Particularmente rápido y fácil de instalar. La fuerza del cierrapuertas ajusta al ancho de la puerta desplazando el cuerpo del cierrapuertas y / o girando el soporte del brazo.

cierrapuertas JUS-8-C

Cierre puerta JUSTOR 12-rl – Cierrapuertas hidráulico con retención libre y golpe final Con posibilidad de montaje invertido y de regulación de la velocidad de cierre. También se puede ajustar el golpe o eliminar si se desea.

cierrapuertas TES-CT250-C
Cierrapuertas antorcha ct2500 – Cierrapuertas de brazo articulado El CT2500 es un cierrapuertas de brazo articulado que destaca por su gran versatilidad y diseño actual. Apto para puertas de hasta 1100mm de ancho y un peso de 80kg. Tres válvulas de regulación, dos de ellas permiten regular la velocidad de cierre y la tercera con freno a la apertura.

Finalmente, en lo respectivo a los retenedores, tendremos que distinguir entre dos sistemas: Retención libre (RL). Es un sistema fijo de retención a 90º. Al abrir este ángulo, la puerta permanecerá abierta (en espera), pero no bloqueada. Se podrá seguir abriendo la puerta hasta los 180º, sin que haya acción de retorno automático hasta que no se coloque de nuevo en posición de 90º. Con palanca de Retención (PR). Es un sistema de retención variable: se puede regular el punto concreto en el que se quiere que la puerta permanezca abierta (en espera) y bloqueada. A partir de el punto escogido no se podrá seguir abriendo la puerta. Esto permite reducir la posibilidad de que la puerta quede abierta involuntariamente. En definitiva, el cierrapuertas es un modesto pero eficaz mecanismo que nos proporciona seguridad y comodidad al mismo tiempo. Correctamente instalado garantiza que no olvidaremos nunca cerrar la puerta, ahorrándonos, con ello, toda una categoría de problemas y situaciones no deseadas. Es el perfecto vigilante anti-distracciones, económico y de fácil instalación, seguro y fiable.