Sentencia del Tribunal Supremo que estima que aunque se haya extinguido su contrato de trabajo, la persona trabajadora sigue teniendo derecho a percibir el complemento de incapacidad temporal.

El pasado 12 de marzo de 2020, el Tribunal Supremo dictó la sentencia número 242/2020 en unificación de doctrina. Esta sentencia resuelve una controversia sobre los complementos de incapacidad establecidos en el convenio colectivo (concretamente, en este caso el Convenio Colectivo de entidades financieras), y sobre si la extinción del contrato de trabajo implica que la empresa puede dejar de abonar el complemento de la prestación de incapacidad temporal regulado convencionalmente.

Como antecedente, cabe destacar que esta controversia surge a raíz de la siguiente situación:

  • Persona trabajadora se encuentra en situación de incapacidad temporal por contingencias comunes desde el 10 de febrero de 2014 hasta el 8 de julio de 2015. Empresa comunica el despido de la persona trabajadora en fecha 12 de febrero de 2015, con fecha de efectos 28 de febrero de 2015. La persona trabajadora reclama el complemento de IT por el período comprendido entre el 1 de marzo y el 3 de julio de 2015 (período en que ya no había vinculación contractual), ya que considera que el Convenio Colectivo no regula expresamente la incidencia de la extinción del contrato de trabajo en el cobro de este complemento

El Tribunal Supremo estima el recurso de la persona trabajadora, entendiendo que, aunque se haya extinguido su contrato de trabajo, esta sigue teniendo derecho a percibir el complemento de incapacidad temporal en aplicación de la propia jurisprudencia del TS, lo considera que:

  • Las mejoras voluntarias de la Seguridad Social deben interpretarse de acuerdo con las cláusulas que las establecen (en este caso, la cláusula del convenio no preveía una limitación temporal salvo de la extinción de la situación de IT, sólo se ‘especificaba que había que empezar a pagar en el momento de inicio de la baja médica, y tampoco diferenciaba en función del tipo de contingencia que hubiera originado la incapacidad). No se pueden hacer interpretaciones extensivas que incluyan supuestos no contemplados específicamente, pero tampoco se pueden hacer interpretaciones restrictivas del derecho colectivo, por lo que se debe aplicar el principio “pro beneficiario”. Si los términos literales del convenio son claros y no dejan duda sobre la interpretación que le quisieron dar los firmantes, no se aplicará otra regla de interpretación.

Por lo tanto, en el momento que se reconoce un derecho a favor de la IT de una persona trabajadora “a partir del primer día de baja médica” sin determinar en qué periodo posterior finalizará más allá de “cuando se extinga la situación de incapacidad “, este derecho no podrá ser anulado o disminuido si no es de acuerdo con las normas que regulan su reconocimiento.