En una calle sin asfaltar, en un barrio humilde llamado La Prosperidad, abría en 1961 un pequeño negocio, fruto del trabajo que desde 1928 había hecho en José Martín Fuertes colocando cristales. La tienda ha ido evolucionando a lo largo de los años, pero aún sigue en el mismo lugar. Más adelante, la tienda pasaría a hacer tanto vidrio como aluminio. La empresa se ha ido adaptando a los nuevos tiempos y las nuevas tecnologías. La maquinaria se ha ido renovando y ampliando, hasta el punto de abrir instalaciones en Montcada i Reixac.

Durante todos estos años La Prosperidad ha ido pasando de padres a hijos, hasta un total de cuatro generaciones. Del fundador a su hija y su yerno y estos a sus dos hijos, quienes actualmente llevan la empresa. La incorporación más reciente ha sido el bisnieto del fundador. Los cambios generacionales han aportado a La Prosperidad experiencia y la capacidad de renovarse y crecer sin olvidar los valores que nos definen: fidelidad, constancia, confianza, esfuerzo, servicio y dedicación.