La historia de la Cerrajería Gaya, fundada en 1975 por Francisco Gaya, es una de esas historias donde el artesano ha hecho a sí mismo y donde la modernidad no ha borrado ese “saber hacer” y calidez que transmiten los oficios tradicionales de antaño.

Francisco Gaya, nacido en una familia de agricultores, sabía que si no quería trabajar las tierras de su padre, tenía que elegir otro oficio y así, con tan sólo 15 años comenzó de aprendiz en un pequeño obrador de Cambrils. Bajo las órdenes del maestro “Pepet” se inició en las artes de uno de los oficios más antiguos de la historia y allí encontró la que sería su trabajo y pasión a lo largo de toda la vida.

En 1975 Francisco Gaya compró por 250.000 pesetas lo que había sido el taller de su maestro y precisamente allí nació la primera Cerrajería Gaya. Al inicio, la cerrajería trabajaba básicamente para la industria náutica y pesquera, elaborando todo tipo de piezas de metal para las barcas. Poco a poco, el negocio fue creciendo y ampliando sus horizontes a la elaboración de estructuras más vinculadas a la construcción.

Unos años más tarde, en 1982, Francisco Gaya se casó y con el dinero que sus padres le dieron como dote adquirió la nave donde actualmente se encuentra ubicada la Cerrajería Gaya. De la mano de su amigo y maestro forjador, Quimet Nolla, la empresa fue creciendo y progresando hasta abarcar todo tipo de trabajos con hierro, acero inoxidable así como diversas técnicas de forja, soldadura y carpintería metálica.

Actualmente, a Cerrajería Gaya ofrecen todo tipo de trabajos elaborados con hierro, acero inoxidable, acero cortén y cobre, materiales con los que elaboramos desde grandes estructuras diseñadas a medida y gusto del cliente, hasta los productos de toda la vida como: puertas, barandillas, escaleras, vallas para fachadas, entre otros. Todo ello con el diseño y características que se ajustan al gusto de cada cliente.

Para Francisco Gaya, “Levantarse cada día para hacer el trabajo que te gusta no tiene precio” dice, y es que lo que más le gusta de ser herrero es la creatividad que le permite trabajar con el hierro, donde la imaginación no tiene límites.

su hijo está tomando progresivamente las riendas de la empresa para seguir con el oficio de su padre y maestro. Es por ello que podemos que decir que la Cerrajería Gaya siempre se ha mantenido una empresa familiar que ha sabido adaptarse a los cambios y evolución de los tiempos y del sector, sin perder nunca su esencia originaria: la pasión por un trabajo bien hecho , de calidad y de proximidad.