A finales del siglo XIX, Gabriel Milá abre “tienda” en la calle Mayor 23 de Begues. En aquellas fechas, el pueblo tiene una actividad plenamente agrícola y de aprovechamiento de los bosques, por tanto, en Gabriel se dedicaba fundamentalmente a adobar herramientas del campo, arados, rejas, herrar mulos, etc.

En el archivo familiar conservamos documentación y facturas antiguas de principios del siglo XX (hacia el 1902). En la fotografía puede ver a Gabriel en la calle Mayor ferrant un mulo, acompañado de su hijo Roque que en aquella época era un niño.

A principios de siglo los trabajos de herrero no llenaban todo el día y se compaginaban con las tareas domésticas habituales en el campo y huerto.

En los años 20, en Roc empieza a hacer de cerrajero, haciendo rejas y puertas, construyendo y arreglando carros, entre otras tareas.

Hacia los años 50, en José, conocido como “el Pepito de casa del herrero”, hijo del Roc, después de un buen aprendizaje los mejores talleres de Barcelona, ​​comienza a trabajar la forja y amplía el local de la calle Mayor, dando una fuerte empuje en el taller familiar.

A partir del finales del 60 y principios de los 70, poco a poco y compaginando estudios y trabajo, se incorpora la cuarta generación de la saga. Los dos hermanos, José María y Jorge, junto con su padre, Pepet, construyen el nuevo taller y actual sede de la cerrajería en la zona industrial del pueblo el número 28 de carrer11 de septiembre.

Aprovechando el auge de la construcción de los años 70 y 80, los dos hermanos se adaptan a los nuevos tiempos y ponen en marcha la sección de carpintería de aluminio y vidrio y posteriormente la de acero inoxidable.

Actualmente una quinta generación de la familia Milán ya trabaja en la cerrajería. Adrià es quien se encarga de actualizar el taller incorporando las nuevas tecnologías.

La tarea de esta familia de herreros y cerrajeros se vio reconocida en 2002 con el reconocimiento del Gremio de Cerrajeros de Cataluña a su larga trayectoria de actividad gremial.